Biomagnetismo – Una alternativa a la Medicina Tradicional

Quienes me conocen sabrán que llevo algún tiempo con problemas físicos: dolores de espalda, de cadera, una tos alérgica que no cede con nada. Vivo en el traumatólogo y el médico broncopulmonar. Pero, ¿qué pasa cuando la medicina no funciona como quisiéramos? Mi doctor ha probado todos los tratamientos posibles para combatir mi tos, pero nada parece ayudar. Esta semana llegué a un punto en que me cansé y decidí probar la medicina alternativa. Pedí a mi mamá que me fijara una cita con una persona que le curó una tendinitis el año 2008 utilizando Biomagnetismo. Yo había escuchado antes algunos testimonios y todo era muy positivo. Así que decidí someterme a la terapia.

Para los que no estén familiarizados con el concepto, el biomagnetismo consiste en el reconocimiento de puntos de energía alterados en nuestro organismo y que en su conjunto están dando origen a una enfermedad o malestar de curso agudo o crónico. Este reconocimiento se efectúa mediante la utilización de imanes pasivos ( no electrificados ni conectados a máquinas electrónicas), que se aplican en diversas zonas del cuerpo como efectuando un rastreo o escáner biomagnético. Pueden leer más al respecto aquí.

También es probable que hayan oído hablar de Antonio Vodanovic dedicándose al biomagnetismo con bastante éxito.

Ayer por la tarde, luego de dos días con dolor de espalda, mucha tos y malestar estomacal, fuimos a Olmué, a Hostería El Copihue, donde atiende la terapeuta Carolina Kubierschky, quien tomó el curso con el Dr. Isaac Goiz ( quien descubrió la técnica en los años '80 y es, por ende, el único capacitado en enseñarla). Fuimos a una salita muy acogedora donde habia una camilla y un laptop. Le comenté cuales eran mis principales afecciones. En ese momento la tos y la espalda eran lo más molesto, no le comenté todo lo que me afectaba, ni siquiera el malestar estomacal. Mencioné también que tengo una pierna ligeramente más corta que la otra. Luego de eso me recosté en la camilla con los pies en el aire. Ella se sentó al otro extremo, tomó mis pies, me dijo que me relajara y comenzó a dar pequeños golpecitos uno contra el otro, mientras nombraba diversas partes del cuerpo y patologías. La terapia dice que cada vez que un pie se encoje, es porque ha encontrado un desbalance en el cuerpo, y a medida que ello ocurre, el terapeuta comienza a colocar imanes en las partes del cuerpo afectadas. Creo que terminé con imanes desde las rodillas a la cabeza, pasando por la espalda, el torax, pulmones, riñones, etc. Muchos virus y bacterias conviven con nosotros sin que lo notemos, y en ocasiones son causantes de otros problemas. Por ejemplo, jamás habría imaginado que mi molestia en la cadera y rodillas tuviera relación con mi tos. Ella también me dijo cosas sobre mi personalidad que son ciertas, sin que yo se las dijera. Incluso descubrió mi malestar estomacal, y que creen, ya no está.

Si se lo preguntan, no, esto no es magia ni tampoco reemplaza a la medicina tradicional, pero si es un excelente complemento. Si bien mi tos aun está aquí, mi dolor de espalda se ha calmado y esta mañana no desperté con el típico dolor intenso de cada día. Carolina me dijo que con una segunda sesión debería estar lista, así que volveré el próximo sábado.

Les recomiendo 100% esta terapia, pero es importante estar abiertos y tener fe en que los ayudará. Si son de la región de Valparaíso, puedo proporcionarles los datos de la terapeuta que me vio.

¿Qué opinas de este tipo de medicina alternativa? ¿ Te has sometido a algo similar? Cuéntame en los comentarios!